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  • 9 de octubre de 2009

    El mercado de la madera se hunde a causa del ciclón Klaus
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    El ciclón Klaus que afectó a finales de enero pasado con especial virulencia al Golfo de Vizcaya fue un fenómeno metereológico extraordinario que provocó numerosos daños en masas forestales, especialmente en las zonas costeras y extraordinariamente en Las Landas de Aquitania. Seis meses después, cuando para una gran parte de la sociedad aquel fenómeno es sólo un recuerdo, el mercado de la madera y, por tanto, el sector forestal, continúa -y continuará durante años- padeciendo sus consecuencias. Debido a los bajos precios de la madera que ha provocado impida la extracción de madera de los bosques. Los forestalistas vascos están muy preocupados por ello. El último número de la revista Euskadi Forestal se dedica a ello. 

    Por otra parte el grupo de trabajo de aprovechamientos de la Mesa Intersectorial de la Madera de Castilla y León (MIMCyL) y los técnicos de los servicios territoriales de Medio Ambiente de las provincias de Burgos y Soria celebraron recientemente una jornada de trabajo en la Casa de la Madera de Revenga (Burgos), en la que se puso de manifiesto el delicado momento por el que están pasando las industrias del sector.

    A la indudable incidencia que está teniendo la crisis, hay que añadir la negativa influencia que está teniendo el aprovechamiento de la madera de Las Landas afectada por el vendaval Klaus de finales del pasado enero.

    Este sector sufre fuertemente no sólo las caídas del consumo, originadas fundamentalmente por la crisis inmobiliaria y las dificultades financieras comunes a otros sectores, sino que a esa difícil situación se une la competencia de la madera francesa procedente de los derribos de Las Landas. La conveniencia  de aprovechar esa madera dañada ha servido al gobierno francés para apoyar dicho aprovechamiento y su transporte con subvenciones, lo que ha originado un descenso muy importante de los precios de la madera en pie y aserrada.

    Este fuerte descenso es la causa de que la mayoría de las subastas de madera realizadas durante este año hayan quedado desiertas y de que la mayoría de las empresas de explotación de Castilla y León se hayan tenido que trasladar a territorio francés; además los productos aserrados con origen en ese país entran a precios muy reducidos por lo que la situación de los aserraderos regionales es francamente delicada, con descensos en su producción del orden del 50%.

    En dicha reunión se puso de manifiesto esa precaria situación y el grave riesgo que corren las empresas del sector en caso de mantenerse las condiciones actúales. En el caso de las maderas cuyo destino es la desintegración (tablero y papel), parece que un descenso en los precios de tasación podría tener una incidencia muy positiva en la reanudación de las explotaciones regionales de forma que las entradas de madera en rollo se haga en condiciones que permitan mantener la competitividad de las empresas de transformación de la Comunidad y el retorno de una parte de las de aprovechamientos. Este fue uno de los argumentos expuestos para solicitar de la Administración que las tasaciones en las subastas de otoño de próxima celebración se ajusten a los precios de mercado actualmente existentes. Se expuso además la preocupación existente en el sector ante la posible desaparición en el futuro de las subastas de este tipo de maderas que hasta ahora realizaba mayoritariamente la Administración regional de forma centralizada en cada provincia, al estar previsto en el futuro que los ayuntamientos que lo soliciten realicen ellos mismos las subastas, atomizándose de esta manera la oferta.

     En el caso de la madera de sierra, comercializada mayoritariamente a través de los ayuntamientos propietarios, la situación es más grave si cabe, y esa misma necesidad de ajustarse a los precios de mercado obligaría a un descenso de precios mucho mayor, lo que lo hace todavía más complicado. Muchos ayuntamientos propietarios de montes prefieren dejar la madera en pie ante coyunturas económicas como la actual, lo cual agrava la situación de abastecimiento de las industrias y retrasa la marcha de los planes de ordenación forestal de dichos montes

    Esta grave situación está afectando muy desfavorablemente a todos los agentes del sector: las entidades locales propietarias no venden la madera y, por lo tanto, pierden unos ingresos a veces importantes; las empresas de aprovechamiento han tenido que marcharse a Francia mayoritariamente, y las de transformación sufren problemas tanto de abastecimiento de madera procedente de la región (debido a la imposibilidad de adecuar los precios) como de descenso de sus producciones y pedidos. Todo ello hace que el sector en su conjunto esté pasando por una situación crítica que ponen en peligro el mantenimiento de muchas de las empresas, mayoritariamente situadas en el medio rural.

    Esta jornada entre el sector y la administración responsable de la gestión de una parte importante de los montes productores de madera ha puesto de manifiesto la crítica situación del mismo y se han discutido posibles medidas paliativas dentro de su ámbito competencial y es la primera que se realiza a este nivel, ante la manifiesta situación de urgencia por la que atraviesa el sector.