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  • 21 de julio de 2022

    El sector del aluminio sigue intentando vender su sostenibilidad con medias verdades
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    Según AEA en el pasado, el sector del aluminio europeo (“European Aluminium”) ya había dejado patente su compromiso con la descarbonización a través de su “Visión 2050”, donde describía las condiciones necesarias para que el sector desarrolle todo su potencial de descarbonización. Un compromiso que suscribió AEA -la Asociación Española del Aluminio y Tratamientos de Superficie, que representa a más de 600 empresas del sector-. Ahora, ambas quieren ir más allá y lograr que, para el año 2030, el sector sea totalmente circular.

    Por ello, European Aluminium ha presentado el “Plan de Acción del Aluminio Circular” para un futuro con menos residuos y menos emisiones según Armando Mateos, presidente de AEA.

    Dicho “Plan de Acción del Aluminio Circular” tiene como principal objetivo el reciclado, que en la actualidad es es prácticamente nulo si bien es posible. 

    AEA sostiene que desde 1990, el sector del aluminio en Europa ha logrado una reducción del 55% de las emisiones directas de CO2pero no indica lo que emite actualmente que es mucho. 

    Señala Jon de Olabarria, Secretario General de AEA que “además, la Visión 2050 del Aluminio Europeo articula un plan claro para el desarrollo de una cadena de valor del aluminio descarbonizada, circular y energéticamente eficiente en Europa para 2050. La Visión 2050 presenta escenarios futuros para el aluminio que ilustran el potencial de reducción de las emisiones de CO2 en la producción primaria de hasta un 70% para 2050, ayudando al sector a alcanzar todo su potencial estratégico”.

    Decir que AEA y European Aluminium son impulsores claves en la consecución de las ambiciones de Europa de una economía circular y climáticamente neutra es, cuanto menos, paradójica

    Y vuelven a recordar machaconamente que el aluminio es, por naturaleza apto para ser reciclado múltiples veces. Es su único valor medioambiental, pero en la práctica no se hace a día de hoy.

    El aluminio es un material importante y estratégico, con unas propiedades positivas bien apreciadas. Sin embargo desde el punto de vista medioambiental presenta un balance muy negativo, salvo en la reciclabilidad que es, a día de hoy, simplemente teórica.