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  • 29 de septiembre de 2009

    El sector del envase reacciona frente la prohibición del Puerto de Vigo
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    Tras la noticia sobre la prohibición de el uso de cajas de madera para la pesca en el Puerto de Vigo (ver noticia en este página web el 18 de septiembre de 2009), el sector nacional del envase, formado por FEDEMCO y FAPROMA, agrupados por Confemadera ha reaccionado publicando una nota de prensa genérica donde pondera las virtudes del envase de madera y comenta la reglamentación vigente. Su texto se resume a continuación.
    La madera se utiliza históricamente en contacto alimentario, no solo en envases. Su porosidad, una de sus principales ventajas en la conservación de los alimentos, hace que se le perciba como un material menos apto frente a lo que la observación, la experiencia y diversos estudios científicos demuestran.
    El chopo y el pino con el que se fabrican los envases de madera para pescado, proceden de cultivos y bosques sostenibles; gestionados de manera que nunca se corta más madera de la que crece en un año.
    La madera para envase de pescado no está tratada, y el envase no consume agua ni productos químicos en su utilización porque es de un solo uso. Una vez terminada la vida útil del envase, se tritura y recicla de forma fácil y económica.
     
    Un material higiénico
    La madera en contacto con alimentos se ha utilizado y utiliza tradicionalmente, sin riesgo, no sólo en envase y embalaje, si no en tablas de cortar y encimeras, utensilios y menaje de cocina, paletas de helado, barricas de vino, curado del queso, etc.
    El envase de madera es un envase higiénico porque es de un solo uso (R.D. 888/1988), se produce bajo buenas prácticas en la fabricación, y su porosidad le confiere propiedades antibacterianas.
    Hay numerosos estudios sobre contaminación microbiana, sobre todo comparando tablas de cortar de madera con las de plástico. Los doctores en microbiología Cliver, Ak y Kaspar, de la Universidad de Winsconsin-Madison (EE.UU.) concluyeron en 1994 que las tablas de plástico no se podían considerar más higiénicas que la madera, destacando el efecto tampón que produce su porosidad.
    España reconoció en 1984 la idoneidad del uso de la madera para pescado en envases de un solo uso en el Real Decreto 1521/1984, tal y como por ejemplo hizo Francia después en 1992 (Arrêté Ministériel du 28 déc. 1992).
    En 2004 el Reglamento (CE) nº 853/2004 establece normas de higiene en productos de la pesca, significando un punto de inflexión al limitar su conservación en hielo en envases impermeables y con drenajes para el agua.
    Esta exigencia de Bruselas, no se corresponde con lo que en el día a día las buenas prácticas del sector pesquero y las autoridades sanitarias en España confirman; que la utilización de todo tipo de envases y prácticas de conservación no plantea riesgo alimentario alguno si se realiza en condiciones higiénicas (envases de un solo uso no reutilizados, envases reutilizables higienizados tras cada uso, etc.).
    Ejemplo de ello son la norma UNE 195001:2008. “Guía de prácticas correctas de higiene para producción primaria de pesca”, o las guías de buenas prácticas higiénicas editadas por la Generalitat de Cataluña en 2008 para barcos y en 2007 para lonjas, que no descartan la utilización de envases de un solo uso si se garantizan sus condiciones higiénicas y de no reutilización
     
    Calidad y diferenciación en origen
    Gran parte de la pesca diaria de cerco de pescado azul en España, sobre todo de sardina y boquerón, se envasa tradicionalmente en madera sin ningún problema. Es el envase elegido en origen por cofradías y armadores por su resistencia, unificación de formatos, fácil manejo, posibilidad de impresión de marcas, y propiedades para la conservación natural del producto fresco.
    En el barco, la lonja y en el mercado un envase de madera trasmite veracidad. La frescura salta a la vista. Es el formato que viene del mar, sin más preparación del producto que su contacto con el hielo. El agua de fusión no permanece en contacto con el pescado al permitir el envase que drene.
    El envase de madera, que también se utiliza en mariscos y moluscos, todavía presenta oportunidades de desarrollo en la cadena de comercialización; estabilidad en el precio al proceder de una materia prima renovable nacional; diversificación de formatos para evitar el re-envasado; desarrollo de imagen distintiva de calidad y origen; ahorro en instalaciones de limpieza y desinfección de envases, etc.
    El sector de envase, embalaje y palet de madera en España está formado por más de 800 empresas, que dan empleo a 9.000 personas, generando una facturación de más de 1.200 millones al año, siendo un factor de desarrollo de la economía rural. La madera utilizada supone la captura de más de 3 millones de toneladas de CO2