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  • 13 de enero de 2012

    Recuperar y dignificar la ventana de madera. La experiencia de Román Clavero
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    En los últimos años, el aumento de la cartera de productos, de la calidad y variedad de los herrajes en ventanas y puertas, del servicio personalizado en el diseño o en la técnica de construcción, la ampliación de garantías, los nuevos servicios de mantenimiento proactivo Long-Life o de restauración de carpintería en mal estado, ha sido una constante con el único objetivo de superarse y de hacer cada día la empresa, más competitiva.
    Los clientes y colaboradores saben que sus productos y servicios nada tienen que ver con los que se ofrecían y se demandaban hace 8 años. La exigencia de soluciones constructivas innovadoras como el aumento de las medidas en las puertas de paso o eliminación de estructuras visibles como cercos o tapajuntas, el proceso de electrificación y complejidad técnica que sufren cada día más las puertas de entrada, la tendencia a obtener acristalamientos cada vez más grandes en ventanas, con mejores prestaciones térmicas y de seguridad con perfiles cada vez más finos, o la mayor necesidad y exigencia de certificaciones de producto, garantías y documentación técnica, todo en pequeñas series y corto plazo de entrega, es solo un ejemplo de lo que demanda cada día más este mercado exigente y cambiante. 
    Por ello, Román Clavero se está marcando como única meta, que el valor de los productos y servicios que se dan hoy, sean muy diferentes e inferiores a los que un futuro próximo puedan ofrecer. Emprender una restructuración del sistema de producción e informático basado actualmente en la cantidad a escala para obtener productividad, por otro basado en la automatización de la unidad individual e irrepetible, es su trabajo e ilusión para el próximo año.

    Proceso Long life
    El servicio longlife consiste en recuperar aquellas ventanas que con el paso del tiempo tienen problemas de abrasión o desgaste en sus sistemas de barnizado. Sean las ventanas fabricadas por la empresa o por otra cualquiera, este servicio se basa en dejar como nuevas aquellas ventanas que prestan un buen servicio aún en su cierre pero presentan desgaste en su barnizado.
    El proceso consiste en decapar la capa anterior desgastada, lijando toda la supercie, desmontado las gomas y sistemas de herraje y eliminado los sellados del vidrio. Luego se aplican las manos de imprimación de color y dos manos de laca Sikkens BL especial a brocha, para realizarlo fuera del taller.
    Posteriormente se colocan de nuevo los herrajes o son sustituidos por otros nuevos, se cuelga la hojas y se sella los vidrio. Las ventanas quedan como nuevas.
    Redecorar las ventanas en muy mal estado de su barnizado puede suponer hasta un 80% de ahorro, sin necesidad de problemas de obra, si lo compramos con instalar ventanas nuevas.
    La garantía del proceso de redecoración es de 2 años. 
    Román Clavero es socio de AITIM. www.romanclavero.com