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  • 21 de abril de 2012

    La industria de la madera de Galicia cerró 2011 con una facturación de 1.702 millones de euros, 1,2% menos que 2010
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    Durante el año pasado, el sector ha tenido que hacer frente al cese de actividad en el número de empresas de carpintería (-6%) y de mobiliario (-11%) y a la destrucción de 1.500 empleos directos. De este modo, el sector en Galicia se queda con 3.000 empresas que suman 20.000 empleos directos y 50.000 indirectos.
    Durante el año 2011, 47.000 propietarios cortaron madera en Galicia, cifra récord que supone un incremento del 17,5% con respecto a 2010, ya que 7.000 propietarios más realizaron cortas de madera. El contexto económico actual y la estabilidad en los precios son dos factores que explican este incremento.
    El presidente de Confemadera – Galicia, Elier Ojea (en la foto, junto con Ana Orons, secretaria de la Federación de Aserraderos), subrayó que “el monte gallego sigue generando riqueza para más familias” y la industria de la madera “ha dado muestras de que, a pesar de la crisis, es un sector de futuro para Galicia capaz de dinamizar la economía gallega mediante la generación de empleo y riqueza en toda la geografía”.
    Elier Ojea pidió una “apuesta decidida” por parte de la administración Autonómica en tres áreas: definir una política forestal que incentive la inversión en el monte, promover el consumo de la madera y sus productos fomentando la rehabilitación y la reforma en madera, y facilitar la internacionalización de las empresas y el acceso al crédito. “La actividad industrial de este sector tiene un retorno directo en la sociedad gallega, para las familias propietarias de la madera y para la industria que aporta valor a esta materia prima y, en ese proceso, genera empleo y riqueza en Galicia” insistió Elier Ojea.
     
    Rematantes, aserraderos y pasta sostienen el crecimiento del sector
    En 2011, las cortas de madera en el monte se incrementaron hasta los 7,7 millones de m3 -situándose en niveles similares a los del año 2008- creció en todas las especies.
    Las cortas de eucalipto aumentaron un 16%, las de coníferas un 10% y las de frondosas un 4%. Además, por primera vez, el 50% de las cortas totales que se realizaron en Galicia fueron de eucalipto.
    En cuanto a las actividades a lo largo de la cadena de la madera, los rematantes incrementaron su facturación un 15%, situándose en 418,6 millones de euros. La cifra de negocio de los aserraderos creció un 3%, hasta alcanzar los 257,5 millones de euros.
    La facturación de tablero y pasta sumó 595,5 millones de euros en 2011. Las industrias gallegas del tablero tuvieron que hacer frente al incremento de costes derivados de la energía, el transporte y las colas. En el caso de la pasta, la caída de los precios de un 11% con respecto 2010 se vio compensada con el incremento de la producción que fue de un 7%.
    Los subsectores de la carpintería y el mobiliario son los que más han sufrido la contracción de la demanda. En 2011, la facturación conjunta disminuyó un 12,3%, situándose en 431 millones de euros.
    En los aserraderos gallegos se registró “un comportamiento dispar” como indicó Ana Oróns, secretaria general de Confemadera - Galicia. Los que han compatibilizado el negocio tradicional con los aprovechamientos forestales, segundas transformaciones o productos de eucalipto han incrementado la facturación en un 8%. Por el contrario, los aserraderos de la provincia de Pontevedra, ubicados en la Zona Cero afectada por el brote del nematodo, han sufrido una caída drástica de actividad ya que sólo pudieron cortar madera durante seis meses. Además, “han tenido que hacer frente a los sobrecostes derivados de aplicar los tratamientos térmicos que la ley les obliga y a la pérdida derivada de ingresos por la comercialización de subproductos” según Orons Mata.
    Galicia, mantiene su superficie forestal
    Después de 12 años, el IV Inventario Forestal Nacional confirma que apenas se han registrado cambios en la superficie forestal. Galicia cuenta con poco más de 2 millones de hectáreas de superficie forestal, de las que el 70% está arbolada y el 30% es arbolado disperso.
    El nuevo inventario recoge un incremento del 30% en las existencias de madera por aumento de tamaño (densificación) de las masas existentes. Sin embargo, no profundiza en el aprovechamiento de estas existencias en función de especie, edad o régimen de protección. Por último, destaca que el monte gallego envejece y que su estado de salud es cada vez peor.
     
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