NOTICIAS

  • 8 de junio de 2012

    Parquet: Reducir la siniestralidad en las obras
    imagen_7223.jpg

    Miguel Rodríguez Rojas, Secretario de las asociaciones APISMA (Asociación Provincial de Instaladores de Suelos de Madera de Madrid) y ALPAMA (Asociación de Almacenistas y Distribuidores de Pavimentos de Madera de la Comunidad de Madrid), y asesor jurídico de la Federación Española de Industrias de la Madera (FEIM), disertó en Cádiz, durante la celebración de la Convención del Pavimento de madera, acerca de la tarjeta profesional que se va a implantar en el sector de la construcción (TPC) y, por ende, también en el segmento de la instalación de pavimentos de madera.

    El ponente expuso los antecedentes al respecto. Una sentencia del Tribunal Supremo anula la obligatoriedad de la TPC y aclaró que ésta no tiene exclusividad, esto es, es posible que haya otras en activo. Un nuevo convenio, firmado recientemente en Marzo de 2012, recoge las novedades introducidas por el Tribunal Supremo, y actualiza la cuestión, de cara al futuro.

    Según Rodríguez Rojas, “lo ideal en el sector de la madera y corcho sería tener una tarjeta propia para el sector. Con todo, seguirá siendo exigida una formación general en prevención de riesgos, debido al alto índice de siniestralidad registrado en la actividad de la construcción en los últimos años”.

    En noviembre se acordó emprender el proyecto y se detalló el contenido del reglamento. Al estar en ciernes la construcción de la Fundación Laboral de la Madera, instrumento esencial para acometer el proyecto, la iniciativa ha quedado bloqueada.

    La tarjeta no sólo contiene la formación mínima exigible sobre prevención de riesgos, sino también la clasificación del grupo profesional, así como los períodos de ocupación de cada persona. No se va a conceder si no se ha pasado el curso de formación inicial.

    El ponente concluyó informando sobre los beneficiarios que podrán solicitar la tarjeta, la documentación precisa para hacerlo, derechos y obligaciones de la tarjeta y los niveles de formación inicial y específica para el profesional y también para el propio empresario y un delegado de prevención en la empresa.

    “La FEPM está abocada a llegar a los necesarios acuerdos con Confemadera, patronal del sector, para llegar a puerto en esta materia”, concluyó Miguel Rodríguez Rojas.