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  • 13 de noviembre de 2014

    COSE presenta en el Ministerio de Agricultura las conclusiones de su proyecto REDFOR
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    REDFOR (Red Forestal para el Desarrollo Rural) es un proyecto piloto para el fortalecimiento de sistemas de gestión sostenible y comercialización de productos agroforestales en el medio rural.

    Cofinanciado por el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y los fondos FEADER, en el marco de la Red Rural Nacional, REDFOR es una apuesta de la Dirección General de Desarrollo Rural y Política Forestal, a través de la Subdirección de Modernización de Explotaciones, por el sector forestal como infraestructura básica del país y motor de creación de riqueza y empleo en el medio rural.

    Este  impulso al sector se ha reflejado en la estrecha colaboración entre la citada Dirección y COSE -Confederación de Organizaciones de Selvicultores de España- durante los cuatro años de duración del proyecto, en los que se han desarrollado diversas acciones de dinamización de la actividad agroforestal, teniendo como protagonistas a uno de los principales actores del medio rural, los selvicultores. Y en algunos casos trabajando de forma conjunta, como en el contrato tipo agroalimentario de compraventa de hongos silvestres para su comercialización en fresco.

    El objetivo es valorizar los diferentes productos forestales para revitalizar zonas rurales desfavorecidas, mediante modelos de gestión y comercialización competitivos. Estos productos deben adaptarse a las nuevas exigencias de mercado en consonancia con los criterios actuales de sostenibilidad, procurando renovar un sector forestal con un gran potencial económico, social y ambiental y lleno de oportunidades para los habitantes del medio rural.

    Mejorar y fortalecer los sistemas de gestión y comercialización de nuestros productos locales suponen un incremento de la movilización de sus recursos potenciales y un aumento en la capacidad de organización de los productores a nivel comarcal.

    Estas actuaciones, destinadas a favorecer la adaptación de la producción a la demanda y a mejorar la calidad y promoción de los productos a través de procesos innovadores, conducen a la vertebración del sector agroforestal al integrar las distintas fases de la cadena de valor y al aportar mayor transparencia y conocimiento del mercado, facilitando el acceso a la información de los agentes locales.

    Para ello, resultan de utilidad los estudios que se han llevando a cabo sobre identificación de modelos exitosos tanto de gestión como de comercialización forestal y el análisis de detección de nuevas demandas de los productos obtenidos. También las experiencias piloto que a continuación se van a exponer son de elevado interés para animar a replicar estas experiencias en otras zonas rurales y estimular el emprendimiento verde.

    Esta Red facilitará el intercambio del conocimiento obtenido, no solo de productos maderables, sino de cualquier recurso de nuestros montes, proporcionando nuevas alternativas a los aprovechamientos tradicionales actualmente infravalorados.

    El resultado global esperado sería un paso hacia la estructuración de una tierra y sus gentes, enfocado a crear un mercado fuerte y estable de productos agroforestales que haga de motor económico para los habitantes de esas zonas rurales y nos ayude a recuperar el territorio.

     

    “Tenemos mucho interés en obtener las conclusiones del proyecto RedFor, porque el Ministerio tiene en marcha y en proyecto iniciativas e instrumentos afines”, dijo en la inauguración de la jornada Begoña Nieto, Directora General de Desarrollo Rural y Política Forestal del MAGRAMA.

    “RedFor se identifica plenamente con la filosofía y vocación de COSE –afirmó Josu Azpitarte, Presidente de la Confederación de Organizaciones de Silvicultores de España-. Queremos revitalizar las áreas rurales y favorecer la creación de empleo mediante la promoción de modelos exitosos de gestión sostenible y de comercialización de productos agroforestales”.

    Con RedFor, las Asociaciones que componen COSE han informado durante los últimos cuatro años a los propietarios forestales sobre las posibilidades de aportar valor a sus plantaciones de frondosas y coníferas, a sus setas y hongos, aprovechamientos corcheros y vías de turismo rural, entre otros productos. Asimismo, han explicado cómo fortalecer la comercialización de los mismos.

     

    Modelos exitosos y transferibles

     

    La jornada de exposición de las conclusiones del proyecto RedFor sirvió para explicar los estudios elaborados por COSE y algunas de sus Asociaciones miembro, así como los casos prácticos desarrollados por estas entidades en los últimos años.

    Mario Beltrán Barba, técnico del área de gestión forestal sostenible del Centro Tecnológico Forestal de Cataluña (CTFC) ofreció a las personas asistentes a la jornada una magnífica visión de los recursos forestales existentes en España, por comunidades autónomas. El ponente exhibió unas interesantes fichas para cada recurso, con información sobre su disponibilidad, superficie, tasa de aprovechamiento y cadenas de valor asociadas: Madera, piñón, plantas aromáticas y medicinales, pastos, miel, corcho, castaña, setas y hongos comestibles, trufa negra…

    “Poseemos una gama de recursos muy variada, para fabricar multitud de productos –concluyó Mario Beltrán-. Pero su distribución territorial está muy fragmentada, y el nivel de explotación es, por lo general, bajo”. El representante del CTFC recomendó a los oyentes acometer estrategias de gestión regionales, locales y multi producto, “trabajando en red en toda la cadena de valor”.

     

    Como complemento a esta ponencia Anna Borrás, técnica del ICAFUST, aconsejó “planificar la producción de productos forestales, para adecuarlos a la demanda de la industria y del consumidor”. Asimismo, la portavoz del Institut Català de la Fusta recomendó “detectar aquellos productos presentes en nuestro mercado, porque son importados, con el fin de generar oportunidades e incrementar la competitividad de nuestras empresas proveedoras y transformadoras”.

    Según Anna Borrás, “el sector debe insistir en la fortaleza que representa trabajar con un recurso renovable, reciclable y absolutamente ecológico”. La ponente lamenta que “el grado de conocimiento de los certificados de gestión forestal sostenible es escaso”. A su juicio, “urge implementar en nuestro sector procesos de normalización y certificación”. El mercado requiere materiales y soluciones constructivas energéticamente eficientes, así como elementos prefabricados. “Mediante I+D, es posible adecuar nuestros productos agroforestales a la demanda de estos nuevos productos”, terminó Anna Borrás.

     

    Eduardo García Márquez, técnico de COSE, presentó en las dependencias del MAGRAMA el Observatorio de Precios de Productos Forestales, desarrollado por la Confederación como parte del proyecto RedFor; un instrumento que ayuda a que el propietario forestal calcule los costes de explotación y el valor de su parcela.

    El observatorio se alimenta de los precios de referencia a nivel regional, y con todo expone un análisis global de los precios y su tendencia. “Esta herramienta responde a un vacío de información a nivel estatal, y a la necesidad de saber cuánto vale la madera, para valorar correctamente las explotaciones y estimular las inversiones en las mismas –informó Eduardo García-. Los precios expuestos no son vinculantes, aunque sí orientativos”. En total, el observatorio recoge 27 tablas y 138 precios de maderas diferentes, en metros cúbicos con corteza y a pie de fábrica, tomando como referencias todas las regiones de España y los destinos de la madera.

    “Después de muchos años de recesión, los precios de las maderas continúan muy bajos –observa el técnico de COSE-. Poco a poco, aumenta de forma moderada la demanda de madera, y también el precio de la madera, especialmente para trituración. Esta nueva realidad se debe, entre otros motivos, a la excepcional situación de Rusia, al fin de la oferta de madera desde Aquitania, al incremento de consumo de biomasa en el centro y norte de Europa, a la reactivación de la construcción en Norteamérica y a la progresiva escasez de madera en Portugal”.

     

    Jorge Bouzas, técnico de la Asociación Forestal de Galicia (AFG), expuso en Madrid el caso de las Sociedades de Fomento Forestal en Galicia (SOFOR), como modelo de agrupación de productores y propietarios forestales.

    “Una SOFOR favorece el asociacionismo y sirve para mejorar la gestión y atajar el abandono de las parcelas forestales”, señaló Bouzas. El objeto de estas agrupaciones es la explotación y aprovechamiento conjunto de los terrenos cuyo derecho de uso esté incluido en la sociedad. Una SOFOR tiene las mismas exigencias mercantiles que una sociedad limitada, así como sus obligaciones contables, fiscales, órganos de administración y junta general de socios.

    El ponente expuso el ejemplo de SomosCuns, una SOFOR en el noroeste de España que lucha en A Coruña contra el minifundismo, el abandono del suelo y el progresivo envejecimiento de la población rural. “La integración en una SOFOR es un proceso voluntario –concluyó Jorge Bouzas-. Tiene unos requisitos y genera desconfianzas, aunque también ventajas. En AFG pensamos que es una figura jurídica ideal para desarrollar la economía rural”.

     

    Patricia Gómez, gerente de COSE, presentó a los asistentes a la jornada de las conclusiones de RedFor en el MAGRAMA uno de los grandes hitos del proyecto: el contrato agroalimentario de compraventa de hongos silvestres para su comercialización en fresco. Una iniciativa que reconoce y tiene en cuenta la figura del propietario forestal, y que ha sido elaborado por COSE en colaboración con el propio ministerio y con los comercializadores de setas y hongos (FETRUSE). “Es un primer paso que contribuirá a hacer de este aprovechamiento una actividad más transparente”, señaló Patricia Gómez.

     

    Juan Miguel Villarroel García, gerente de la Asociación Forestal de Navarra (FORESNA) expuso la experiencia de la agrupación de productores en la Comunidad Foral, en concreto en el Pirineo y el Valle del Roncal; “una iniciativa que promueve la gestión forestal racional y fomenta el asociacionismo y la colaboración entre los sectores implicados en la producción, transformación y comercialización de los recursos forestales, con la opción implícita de certificar los productos”, explicó.

    Según el ponente, las agrupaciones puestas en marcha en Navarra están sirviendo para reducir costes comunes y generales, simplificar trámites, realizar infraestructuras, acometer planes técnicos de gestión, agrupar la oferta y proponer ventas conjuntas. Existen diferentes modelos de agrupación (S.A., S.L., cooperativa…), pero finalmente cada titular conserva el dominio sobre su predio.

    Hoy en El Roncal más de un 63% de sus propietarios cooperan en agrupaciones como las de Isaba o Salinas de Ibargoiti. “Hemos accedido también al pirineo, generando un buen ambiente. Los propietarios, unidos, saben que tienen más oportunidades en el mercado que si acuden solos –concluyó el gerente de FORESNA-. No obstante, el apoyo de la administración a estos modelos de gestión es imprescindible para progresar. De igual forma, las agrupaciones forestales funcionan tanto en cuanto lo hacen sus juntas directivas.

     

    En Galicia se está fomentando la plantación de especies de madera de alto valor. Francisco Dans del Valle, director de la Asociación Forestal de Galicia (AFG), opina que “necesitamos plantaciones de frondosas”. Y lo justifica recordando que “tenemos un balance muy negativo de este material, tanto de sierra como en chapa”.

    Francisco Dans observa que el precio de la madera de frondosas es diez veces mayor al de las coníferas (se ha pagado hasta 1.500 € / m3 por la chapa de nogal), “y hemos logrado reducir enormemente los turnos de corta”. AFG ha constatado que en el noroeste peninsular “existen terrenos ociosos, de gran calidad productiva”, aunque también se reconoce que “es necesaria la formación de los propietarios forestales en este sentido”.

    Galicia admitiría de buen grado la explotación de numerosas frondosas comerciales:

     

    - ABEDUL: Una madera muy poco apreciada en España.

    - CASTAÑO: Aceptada en el noroeste de la Península, sobre todo como chapa, es una especie con una mejora genética avanzada, pero tiene el hándicap de que la madera delgada apenas tiene salida.

    - CEREZO: La producción es escasa. Es aceptada como chapa y para sierra.

    - ROBLE AMERICANO: Hoy es el favorito en Galicia. Muy apreciada por el selvicultor, su demanda es creciente.

    - NOGAL: Es el rey de las frondosas, pero se trata de un árbol difícil. Su demanda en Europa ha caído. Carente de líneas de mejora genética, se muestra demasiado exigente en cuanto a sus cuidados.

     

    Para divulgar esta realidad, AFG ha apostado por el proyecto RedFor y ha ejecutado cursos teórico-prácticos adaptados a sus asociados. Asimismo ha elaborado guías didácticas sobre las prestaciones de las frondosas. “Hemos de conocer la demanda europea, española y local, así como las exigencias técnicas de cada especie –concluyó Francisco Dans-. Además, tenemos que obtener material vegetal de garantía y de origen conocido, practicar esquemas de selvicultura contrastados y elaborar flujos de ingresos y gastos para garantizar la rentabilidad de las inversiones”.

    “Sin duda, la plantación de frondosas de alto valor constituye un capítulo de la actividad forestal a explorar y desarrollar. Acaso como producción complementaria –apostilló Patricia Gómez, gerente de COSE-. Crecerá el empleo en el medio rural, evitaremos las selvatización del territorio y mejoraremos la genética con productos innovadores”.

     

    Francisco Carreño, Presidente de la Asociación de Propietarios Forestales de la Región de Murcia (PROFOMUR), señaló que en su territorio, “el espacio es marginal y extremo”. Sin embargo, PROFOMUR acoge a 240 socios con 70.000 hectáreas de foresta. “Llevamos a cabo numerosas acciones, algunas pioneras –apuntó Carreño-. Eso sí, para salir adelante es clave el movimiento asociativo”.

    La región de Murcia ha apostado por la biomasa para uso energético, mediante actuaciones en las fincas forestales privadas. Una superficie total de 255 has. de pino carrasco, con una magnífica calidad en la astilla, alimenta de combustible una planta de generación de energía en Linares. Entretanto, se ha ejecutado una mejora del monte mediante tratamientos silvícolas acordes a cada finca y monte en cuestión.

     

    Miguel García Romero, técnico de la Asociación Forestal de León (ASFOLE), relató en el MAGRAMA la experiencia de la agrupación de propietarios para el aprovechamiento de choperas en Castilla y León.

    De las 116.000 hectáreas de chopo que existen en España, 75.000 se encuentran en Castilla y León (26.000 en la provincia de León) y, de estas últimas, 7.000 son gestionadas por socios (propietarios privados) de ASFOLE.

    Desde la Asociación se fomenta el correcto cultivo y gestión de las choperas (publicaciones, jornadas divulgativas, documentos técnicos…). De su mano se ha alcanzado, además, la certificación forestal regional con PEFC.

    Fruto de la venta agrupada de chopo en pie, de la mano de ASFOLE, el precio medio de venta de esta materia prima ha ascendido a 55 € / m3.

     

    Francisco Carreño, Presidente de PROFOMUR, volvió a tomar la palabra para poner en valor el turismo en el entorno rural. Así, presentó los itinerarios agroforestales en fincas asociadas a los miembros de la Asociación de Propietarios Forestales de la Región de Murcia.

    Por ejemplo, la ruta “Entre viñas y piñas” seduce al visitante con un hermoso recorrido por los viñedos murcianos, entre el pinar carrasco. “Esta iniciativa responde a la necesidad de diversificar nuestra oferta –explicó Francisco Carreño-. Frente al turismo de sol y playa, también ofrecemos encinares, cordero segureño, frutas, hortalizas y embutidos autóctonos”. Esta acción se complementa con la agricultura ecológica y la rehabilitación de cortijos, que aspiran a ser los futuros alojamientos rurales.

    En definitiva, se trata de fomentar el arraigo a la tierra y procurar el relevo generacional con formas de vida sostenibles. Para el turista, la promesa de descubrir entornos rurales, sus habitantes y vivencias. “El papel de los propietarios es clave para mantener y mostrar la riqueza natural del territorio –concluyó el presidente de PROFOMUR-. En nuestra mano está consolidar este nuevo producto turístico”.

     

    Fernando Otazua Mendizábal, director de la Asociación de Propietarios Forestales de Guipúzcoa, expuso el actual modelo de comercialización de madera de conífera en el País Vasco; un territorio donde el Pino Radiata es especie predominante, con existencias que crecen progresivamente, mientras caen la demanda y la actividad forestal, con cortas inferiores al 50% del crecimiento. La madera en el monte es vieja. Se estima que acumula 1.800.000 metros cúbicos. “Tenemos la necesidad de dar a conocer nuestra madera y promocionarla en el mercado -admitió Fernando Otazua- Por ello, los propietarios vascos han apoyado proyectos que inyectan a su producto valor añadido: madera modificada térmicamente y empresas de servicios energéticos”.

    En Euskadi el 80% de la propiedad es privada, y está integrada en la corporación sectorial BaskEgur. Dentro de ésta, la empresa BaskoEkin, S.L. se ocupa de la gestión forestal y la comercialización de la madera del conjunto de propietarios.

    La acción principal de BasoEkin es la comercialización de la madera de los socios. La empresa se ocupa de la búsqueda de mercados complementarios a los tradicionales, fomenta la certificación de la madera y su entrada en la cadena de custodia (PEFC). Colabora con los rematantes, en vez de erigirse como su competencia. Además, contribuye a asegurar los cobros.

    En agosto de 2012 se llevaba a cabo la primera exportación agrupada de Pino Radiata: 3.500 toneladas salieron por barco, en contenedores, desde Pasaia hacia el mercado centroeuropeo. En 2013 fueron 5 los barcos que zarparon rumbo a mercados exteriores. “Supone mucho riesgo y poco margen para las Asociaciones, ya que el transporte marítimo origina incertidumbres –concluyó el representante de los propietarios forestales guipuzcoanos-. Pero el verdadero cuello de botella está en la comercialización, y había que superar ese lastre. Indudablemente, para progresar es necesario el apoyo institucional”.

     

    Para concluir la jornada Joan Rovira presentó la iniciativa QUALITY SUBER: Una salida a la comercialización de corcho en Cataluña. Un proyecto de los propietarios forestales catalanes destinado a afrontar la atomización y desestructuración del sector productor de corcho.

    QUALITY SUBER, S.L. es una empresa mixta (industria + propiedad privada de montes), creada en 2013 por las firmas Cooperativa Serveis Forestals, SCCL, la Asociación de Propietarios del Macizo del Montnegre-Corredor (BCN) y Corcho del País, S.A., para tratar de optimizar el proceso de saca, ser competitivos en el mercado y en definitiva dinamizar un sector y una economía rurales.

    Con un capital inicial de 9.000 €, la iniciativa logró en poco tiempo una financiación de 180.000 € y el aval de la Administración.

    El propietario del monte proporciona su corcho a la sociedad, que queda en depósito. Recibe 600 € / TM iniciales y el industrial se asegura una materia prima próxima y de calidad, lo cual le hace competitivo. El tapón elaborado también se vende a través de QUALITY SUBER. Con los ingresos se pagará al industrial, la financiación y la gestión. Con el resto, se abonará una segunda cantidad al propietario, tomando como referencia máxima los 1.800 € / TM que el mercado está dispuesto a pagar actualmente por el corcho de calidad. Si se vende el producto por encima de este precio, el beneficio se reparte con la industria. Evidentemente, si hay pérdidas, también se reparten, y afectarían también al propietario forestal, quien ha decidido entrar en el riesgo de la comercialización. En el caso de que la industria local no absorba toda la producción de corcho, se abre la posibilidad de comercializarlo afuera.

    Mediante la gestión de QUALITY SUBER, el porcentaje medio de corcho de calidad ascendió a un 30% (frente a un 5-10% de la campaña de 2012). Asimismo, la iniciativa ha generado un interés por parte de nuevas empresas y clientes, un interés renovado por parte de la administración forestal y la irrupción de nuevos proyectos para promover el consumo por parte de la industria local.