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  • 5 de febrero de 2015

    Los aserraderos vascos tienen menor impacto de CO2 por usar madera local
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    El Clúster Habic, que agrupa a empresas del sector vasco de la Madera, ha liderado un proyecto que demuestra científicamente el menor impacto del uso de madera local. Para ello, han calculado la huella de carbono en el sector forestal. En el estudio han participado tres aserraderos representativos.

    Se trata de medir todos los gases de efecto invernadero (gases que contribuyen al calentamiento global) asociados al ciclo de vida de la madera, es decir, desde la obtención de la materia prima, pasando por su fabricación, el transporte, uso y gestión de los residuos a su fin de vida útil.

    Los resultados del estudio son relevantes. Concluyen que los aserraderos vascos consumen entre 35 y 45 kg. de CO2 por metro cúbico para la fabricación de tabla de madera. Estas cifras no tienen en cuenta la captación de carbono por la madera durante su crecimiento. 

    Esto supone un excelente dato, que demuestra el alto grado de sostenibilidad de la madera local. Para hacerse una idea, la media europea se encuentra entre los 50 y 100 kg. de CO2 por metro cúbico, dependiendo del tipo de madera y de su origen.

    Si se compara con otros materiales, la madera no tiene rival en cuanto a respeto al medio ambiente. Así, la fabricación de un metro cúbico de hormigón tiene una huella de carbono de entre 200 y 300 kg. de CO2. Y el acero estructural deja una huella aún mayor, aproximadamente 12.000 kg. de CO2 si es 100% virgen, o de 3.500 kg. de CO2 si es totalmente reciclado.

    El uso de madera procedente de bosques del entorno, o sea, la utilización de la madera local, también tiene unas enormes ventajas. Porque el transporte supone un hándicap importante en ese terreno. De hecho, llevar la madera hasta el aserradero supone un impacto de entre el 15% y el 30% en las emisiones de gases de efecto invernadero en el caso del uso de madera local.

    En cambio, este impacto del transporte puede suponer hasta el 95% en el caso de uso de madera no local, como por ejemplo si se trae desde Alemania. Se calcula que por cada 1.000 kilómetros de distancia adicional a la hora de seleccionar el origen de la madera, la huella de carbono se multiplica aproximadamente por 10.

    No hay que olvidar que la madera, en función de la especie, puede almacenar en su crecimiento entre 800 y 1200 kg. de CO2 por metro cúbico, por lo que lo convierte en un material totalmente ecológico.

     

     

    Financiado por el Gobierno Vasco

    Este proyecto en el que se ha implicado el Clúster Habic y el sector forestal y de la madera de Euskadi cuenta con la financiación del Gobierno Vasco, a través del programa de ayudas a la investigación, desarrollo e innovación del sector agrario, alimentario y pesquero.

    La herramienta con que se desarrolla el estudio la ha desarrollado la empresa vasca IK Ingeniería, certificada por Tecnalia, y ha contado con la participación de tres aserraderos. Los resultados son útiles para todas las empresas del sector de la primera transformación de la madera, y para la mejora de su competitividad.