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  • 13 de marzo de 2015

    Se normalizará en ISO el bambú para estructuras, tableros contrachapados, suelos, revestimientos, etc. a solicitud de la R.P. China
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    A continuación se presenta un Extracto de la propuesta de creación presentada a ISO por la entidad de normalización de la República Popular de China, SCA.
    El organismo de normalización de China (SCA) está liderando la creación de un comité de normalización para el bambú y el ratan en la Organización Internacional de Normalización (ISO). Esta propuesta goza de un apoyo decidido de importantes países productores como India, Filipinas, Etiopia y otros.
    La ausencia actual de normas internacionales está lastrando y perjudicando el desarrollo de los sectores del bambú y el ratan. Algunos países ya disponen de un cuerpo normativo propio bastante elaborado. Por ejemplo China ha redactado 28 normas nacionales y más de 80 estándares industriales. Otros países como India y Etiopia también disponen de cuerpos normativos bastante elaborados y muchos otros lo están haciendo o están arrancando ahora. Es por esta razón que se pretende atajar en estos momentos toda esta actividad normalizadora regional o nacional y agrupar todos esos esfuerzos en la redacción de normas ISO, para que la proliferación de normativas nacionales (siendo buena para cada uno de los países respectivos), no llegue a convertirse en un freno o impedimento para el crecimiento y el desarrollo del mercado internacional de estos productos.
    En el seno del ISO /TC 165 “Estructuras de madera”, existe ya desde hace varios años un grupo de trabajo (el 12) que ha redactado dos normas sobre la utilización estructural del bambú (la norma ISO 22157, con dos partes sobre determinación de propiedades físicas y mecánicas del bambú para uso estructural y la ISO 22156, sobre diseño estructural con bambú (diseño estructural de casas de madera utilizando bambú en rollo o enterizo). Además existen otros dos comités de ISO relacionados tangencialmente con las actividades del nuevo comité que se propone. Estos comités son el ISO/TC 218 “Madera aserrada y madera en rollo”, donde se normalizan entre otros aspectos las aplicaciones y ensayos de parquet, y el ISO/TC 219 que normaliza en el ámbito de los revestimientos de suelo textiles, resilientes y laminados (excluido el parquet).
    Además de establecer relaciones con los comités ISO anteriores, el nuevo comité que se propone contará con la presencia de dos importantes organismos internacionales. El primero es el INBAR (International Network for Bamboo and Rattan) que agrupa a más de 40 estados miembros productores de bambú y ratan, y la segunda  es la organización ITTO (International Tropical Timber Organization) en la que están representados países productores de maderas tropicales que representan más del 80 % de los bosques tropicales de todo el mundo y más del 90 % del comercio mundial de maderas tropicales.
    El nuevo comité propone la normalización en los ámbitos de la terminología, clasificación, especificaciones, métodos de ensayo y requisitos de calidad del bambú y el ratan.
    El programa de normalización del bambú se pretende desarrollar en tres escalones bien diferenciados que en orden de prioridades sería como se indica a continuación:

    1. Normas básicas
    a. Terminología del bambú y de sus productos
    b. Terminología del ratan y sus productos

    2. Normas sobre métodos de ensayo del bambú y ratan
    a. Métodos de ensayo para la determinación de las propiedades físicas y mecánicas de los listones (o tiras) de bambú
    b. Métodos de ensayo para la determinación de las propiedades físicas y mecánicas del bambú enterizo o en rollo
    c. Métodos de ensayo para la determinación de las propiedades físicas y mecánicas del ratan

    3. Normas sobre productos de bambú y ratan
    a. Material de bambú para la elaboración de tablero contrachapado
    b. Material de bambú para la elaboración de revestimientos de suelo
    c. Material de bambú para la elaboración de carbón
    d. bambú para  la elaboración de revestimientos de suelo flexibles (alfombras, esterillas)
    e. Ratan para la elaboración de textiles

    El bambú y el ratan pertenecen a las familias de las gramíneas y de las palmáceas respectivamente, mientras que las especies maderables pertenecen a otros ordenes y familias botánicas. Por tanto estos materiales son totalmente diferentes a las especies maderables en términos botánicos y anatómicos pero también en otros aspectos como la microestructura, propiedades, procesos de transformación y utilización.

    Se estima que existen en todo el mundo más de 10.000 aplicaciones y productos del bambú y el ratan que abarcan campos tan variados como el mobiliario, los productos de carpintería y decoración, la edificación o construcción, la producción de papel, la industria química, los textiles, la alimentación, la salud, la agricultura y la electrónica.
    Algunas de las ventajas del bambú y ratan son las siguientes:

    Materiales ecológicos y renovables
    Rápidos crecimientos
    Maduración temprana (no requieren turnos excesivos de corta)
    Altos rendimientos forestales (biomasa)
    Amplia variedad de usos

    Estas ventajas unidas a sus especiales características físicas y mecánicas hacen que ambos materiales  se encuentren actualmente entre los recursos renovables no madereros de mayor volumen de comercio mundial. Además las plantaciones de bambú y ratan juegan un papel social fundamental en la mitigación o erradicación de la pobreza (en sus zonas de influencia), así como en los aspectos medioambientales y de sostenibilidad.

    La naturaleza de estos materiales facilita el uso eficiente de estos recursos así como la reducción del impacto sobre los recursos maderables de los bosques tropicales y subtropicales y en consecuencia se puede inferir que tiene también un efecto positivo en la mitigación del cambio climático.

    El montante del comercio internacional del bambú y ratan es de más de 5.000 millones de USD, y se estima más de 150 millones de personas en todo el mundo pueden estar relacionadas de forma directa o indirecta con estos materiales, bien sea desde el punto de vista de la producción forestal,  de su transformación, de su comercio, de su consumo o simplemente por vivir en zonas que están afectadas por su producción o la influencia forestal de las masas productoras.

    Actualmente hay más de 50 países productores de bambú, de los cuales los más importantes tanto por los volúmenes de producción como por su industria transformadora son por este orden: China, India, Indonesia, Filipinas y Brasil y en menor medida otros países como Ecuador, Colombia, Etiopia y Gana.

    La Unión Europea (en su conjunto), los Estados Unidos, Canadá, Japón y la República de Corea del Sur son los principales mercados. Se trata por tanto de un sector fuertemente polarizado entre producción/transformación y consumo.