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  • 20 de noviembre de 2015

    Brasil apuesta por incrementar la producción forestal como garantía de futuro para la industria y el desarrollo del rural. Visita de empresarios gallegos
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    Recientemente un grupo de empresarios de Confemadera Galicia ha viajado a Brasil, donde han podido conocer de primera mano las claves del éxito forestal brasileño, fruto del cual, han querido preparar unas líneas informativas para el resto del sector.

    Brasil ha implantado una política forestal exitosa que se sustenta en promover la producción forestal y una industria puntera en aprovechamientos forestales, celulosa, papel y mobiliario. Empresarios de Confemadera Galicia, que acaban de regresar de una misión comercial a Brasil, han conocido las claves del sector brasileño, referente a nivel mundial.

    Brasil es el segundo país del mundo con mayor superficie forestal, después de Rusia. Cuenta con 463,2 millones de hectáreas (el 54,4% de su territorio) de masa forestal y mantiene una apuesta incondicional por incrementar la superficie forestal.

    El país implantó un modelo propio para el sector forestal, que ha contribuido al desarrollo de zonas rurales y ha captado cuantiosas inversiones industriales. Para el período 2014-2022, las empresas del sector tienen previsto invertir U$15 billions para incrementar su base forestal, ampliar instalaciones o instalar nuevas fábricas.

    La industria forestal brasileña se caracteriza por la integración vertical, desde las plantaciones hasta el producto acabado y su comercialización. Este contexto favorable para la producción de madera ha convertido a empresas brasileñas como Fibria (celulosa), Klavin (papel) o Duratex (madera técnica) en líderes a nivel mundial.


    Un modelo de producción forestal eficiente

    La industria y las administraciones locales trabajan de manera coordinada para ampliar las plantaciones forestales. En los últimos años, han plantado 7,74 millones de hectáreas de plantaciones productivas.

    Desarrollan investigación en mejora genética y técnicas de clonado que, junto con las condiciones de clima y suelo, y buenas prácticas selvícolas, han permitido un incremento significativo de la productividad en las plantaciones forestales. Desde 1980, la productividad del eucalipto casi se duplicó y pasó de 24 a 44 m3 de hectáreas por año. Una situación similar se ha producido con el pino, su productividad pasó de 19 a 38 m3 de hectáreas por año.

    El modelo de producción forestal brasileño ha desarrollado una selvicultura moderna, centrado en adecuar las producciones forestales a las características del entorno. La planta se selecciona en función de las condiciones del terreno y el clima, pero también de las necesidades de materia prima de las industrias, de manera, que ésta disponga de materia prima en cantidad y de calidad.


    Embrapa Forestal, ejemplo de centro tecnológico al servicio del sector

    Los empresarios visitaron la división forestal de la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa), creada en 1978 por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (MAPA).  Embrapa Forestal ha sido un agente dinamizador estratégico para mejorar la eficiencia de la producción forestal, aumentar la oferta de productos forestales en el mercado y conservar el medio ambiente.

    Ha contribuido a que la industria brasileña se consolide en los mercados internacionales, promoviendo la mejora genética, optimización de plantaciones, incorporación de biotecnología y la nanotecnología para desarrollo de nuevos productos y mejora de los procesos productivos

    Embrapa Forestal trabaja en coordinación con universidades, instituciones de investigación estatales, empresas de asistencia técnica y de extensión rural, organizaciones no gubernamentales, empresas y asociaciones del sector privado y público.

     

    Un sector unido en una única organización, el IBA

    Desde 2012, las cuatro asociaciones de la industria brasileña se unieron en una única organización con el objetivo de contribuir a la mejora de la competitividad del sector.

    Industria Brasileira de Árvores (IBA) aglutina a las 69 empresas más importantes del sector, con una facturación conjunta de U$15 billion y que suman 4,2 millones de empleos.

    Las industrias brasileiras defienden que, desde la unidad de acción, se pueden lograr mejores condiciones socioeconómicas para el desarrollo de su actividad industrial.

     

    Aproximación a algunas de las empresas brasileñas:

    Fibria: líder mundial en la producción de celulosa de eucalipto, tiene una capacidad de producción de 5,3 millones de toneladas de celulosa al año, con fábricas ubicadas en Três Lagoas (MS), Aracruz (ES), Jacareí (SP) y Eunápolis (BA). Asociada con CENIBRA opera el único puerto brasileño especializado en pasta de carga, Portocel (Aracruz, ES). Trabaja con una base forestal de 969.000 hectáreas, de las cuales 343.000 se destinan a la conservación del medio ambiente. En 2012, cerró una alianza con la empresa canadiense Ensyn para invertir en la industria de combustibles renovables a partir de madera y biomasa.


    Klabin: es la mayor productora y exportadora de papel de Brasil. Líder en producción de papel y cartones para embalajes, cartón corrugado y sacos y bolsas industriales, además de comercializar madera en troncos. Tiene 15 unidades industriales, 14 en Brasil y una en Argentina. Pionera en la adopción del manejo forestal en forma de mosaico (sistema que mezcla bosques plantados de pinos y eucaliptos y bosques autóctonos preservados), tiene 239 mil hectáreas plantadas de pinos y eucaliptos y 213 mil hectáreas de bosques autóctonos preservados. Primera en el sector en el Hemisferio Sur que obtuvo la certificación FSC, en 1998.


    Duratex (São Paulo): Es el mayor productor de paneles de madera y se encuentra entre las 10 principales compañías mundiales en los sectores en los que actúa. Cuenta cerca de 12.000 empleados y 15 plantas estratégicamente ubicadas en los estados de Minas Gerais, Paraíba, Per- nambuco, Rio Grande do Sul, Rio de Janeiro, Santa Catarina y São Paulo, además de tres fábricas de paneles en Colombia. Tiene 272 mil hectáreas de bosques plantados y áreas de conservación en los estados de Minas Gerais, Rio Grande do Sul y São Paulo.