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  • 15 de diciembre de 2017

    La falta de obra nueva y sus elevados precios empujan a 3 de cada 4 compradores a la vivienda usada, según idealista
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    Las viviendas de obra nueva parecen haber desaparecido del mercado inmobiliario español, pero no de la mente de los posibles compradores. Según una encuesta realizada por idealista, el marketplace inmobiliario de España, entre 1.500 usuarios que solo buscan vivienda de segunda mano, 3 de cada 4 usuarios han descartado la búsqueda de viviendas nuevas porque sus precios son elevados y porque no encuentran stock en sus zonas de interés.

    El número de compraventas mantiene su tónica alcista, con un incremento del 25% (se vendieron alrededor de 450.000 viviendas en los últimos 12 meses según el INE), aunque las cifras de compra de viviendas nuevas siguen prácticamente en mínimos (17%). La realidad muestra que la construcción de nuevas promociones está al ralentí (se terminaron menos de 42.000 unidades en los 12 últimos meses) y los datos de visados (apenas 76.000 en un año) no auguran un cambio de tendencia a medio plazo.

     

    Razones para elegir la 2ª mano

    Los datos ponen de manifiesto que el precio y la falta de viviendas en el mercado son los principales obstáculos que encuentran los compradores a la hora de decantarse por obra nueva frente a la segunda mano. De hecho, el 41,3% de los encuestados respondió que no buscaba vivienda nueva porque la usada es más barata, mientras que el 34,3% reconocía que la zona en la que quería vivir no dispone de oferta nueva.

     

    Un 8,7% de los encuestados respondió que necesitaba acceder rápidamente a la vivienda, por lo que no podía esperar a que se terminara. Un 7% de los usuarios asegura que sólo le interesan las viviendas usadas por decisión propia, por el hecho de “vivir en casas con historia”.

    ¿Y si se promovieran?

    Los motivos económicos son el principal motivo por el que los españoles se decantarían por la obra nueva si finalmente se promoviera en su zona de interés. De manera ampliamente mayoritaria (el 79,3%), casi cuatro de cada cinco sólo comprarían si los precios fueran asequibles, mientras que un 8,8% admite que compraría sin duda si cumpliera la casa las características que busca. Sólo un 0,3% reconoce que sólo adquiriría vivienda nueva en caso de que ésta tuviera algún grado de protección pública. Aun así, un 4,4% de los encuestados asegura que, aunque se promoviera en su zona, no compraría bajo ningún concepto.