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  • 26 de enero de 2018

    Partidos políticos,Universidad, ecologistas y sociedad civil: consenso para poner en valor el medio rural como parte de la cadena de valor de la madera
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    Representantes del movimiento ecologista, de la ordenación del territorio, del paisajismo, investigación, universidad, partidos políticos, asociaciones forestales e industria de la madera han mantenido hoy, en el Hotel Puerta del Camino, de Compostela, su segundo encuentro con el objetivo de alcanzar un consenso de todos los agentes implicados en el sector de la madera que consiga poner en valor el monte y hacerlo sostenible social, económica y medioambientalmente. La cita fue convocada por la Fundación Juana de Vega y el Cluster da Madeira e o Deseño de Galicia.
    La cadena de valor de la madera lleva realizando reuniones de manera periódica desde hace más de un año, demostrando la buena disposición de todos los agentes implicados por llegar a dicho consenso. Estas reuniones se han regido por una metodología que establece las reglas participativas que rigen estos debates. A la metodología dialéctica se le ha llamado tesis universal por ser una referencia metodológica seria dentro de la informalidad que se ha generado en estos encuentros.
    Este proceso busca finalmente el consenso. Sólo encontrando este consenso se podrán construir unas reglas sólidas a largo plazo. La cadena de valor de la madera cree en acciones de largo recorrido, acciones a largo plazo, frente al cortoplacismo de las políticas públicas sujetas a los periodos electorales. El medio ambiente y el sector forestal necesitan de una estabilidad que perviva en los años y en las generaciones.
    Sobre la mesa, como punto de partida, se abordaron en este segundo encuentro una serie de cuestiones para trabajar en ellas en busca de ese consenso. Esos puntos de debate, aportados por la Fundación Juana de Vega, se centraron en la necesidad de una gestión eficiente del recurso forestal; la necesidad de romper con la dicotomía medioambiente/producción ya que son compatibles y deben reforzarse mutuamente; la necesidad de que en Galicia exista una acción permanente, con amplio respaldo social, a favor del territorio, que permita superar los problemas estructurales del minifundio y del abandono rural; lo conveniente de una simplificación de la normativa vigente para mejorar la competitividad del monte gallego, así como un marco claro y a largo plazo en la ordenación general del territorio; y la promoción de la biodiversidad y avanzar hacia la bioeconomía.
    Tras un debate en el que todos los agentes participaron de manera proactiva y reinó el buen talante de los asistentes y la buena disposición, se extrajeron unos puntos principales que hay que seguir trabajando en próximos encuentros pero que señalan ya un consenso importante y suponen un paso fundamental para el devenir del sector.