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  • 17 de mayo de 2010

    BENGOLAKO entrega la primera planta basada en su propio procedimiento de impregnación para protección de la madera
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    Tras la finalización con éxito de una serie de pruebas para su puesta a punto, ha concluido el proceso de construcción y puesta en marcha de la primera planta existente en el mundo para la impregnación de todo tipo de madera o de aquellos elementos de los que ésta pueda formar parte, destinados a distintas aplicaciones constructivas y que precisen de una protección adecuada contra diferentes tipos de agentes. Se trata de una planta dotada de una nueva tecnología de impregnación, suministrada a BWC, S.L. de Vitoria-Gasteiz.

    Una nueva tecnología basada en el método de vacío en ciclo único que ha desarrollado y patentado la empresa vasca Bengolako Aplicaciones Industriales Avanzadas, S.L. y que ha exigido abordar en paralelo el diseño, registro de patente y construcción de un nuevo tipo de autoclave denominado APCS, dotado de una cuba prismática en el cual y a diferencia de los tradicionales autoclaves cilíndricos, la carga de los elementos a impregnar se realiza a través de la tapa de dicha cuba, situada en su parte superior.

    La nueva tecnología de impregnación contempla la inmersión de los elementos de madera en el líquido impregnante, con carácter previo al del inicio del ciclo de vacío. De esta forma, la cantidad de aire a extraer del interior de las cubas es muchísimo menor de la que se extrae hoy en día de los autoclaves cilíndricos, en los que esta operación se realiza cuando éstos se encuentran aún vacíos de líquido impregnante. La eficacia de estos nuevos procesos de impregnación se refleja también en la total extracción del aire existente en las cavidades de las células de la madera, dado que se logran   altos niveles de vacío  sin necesidad de acudir a unos nuevos ciclos de sobre presiones, lo que daña en muchos casos aquellos elementos de madera ya elaborados previamente.

    Esta nueva tecnología, desarrollada íntegramente por BENGOLAKO además de eliminar el riesgo de vertidos accidentales, permite lograr en cada caso unos niveles de impregnación de la madera establecidos previamente. Para ello, cada autoclave va dotado de unos sistemas de control de pesaje de la madera en inmersión y de los programas de cálculo de los volúmenes a tratar, para la determinación automática de las cantidades de producto impregnante a incorporar a la madera. Todo ello, mediante un ordenador que controla el proceso, que aporta todos los datos necesarios para su seguimiento y lo detiene, una vez alcanzada la cantidad de producto deseada.  Además, se consigue un ahorro muy importante en el consumo energético, al reducir a la quinta parte la duración del ciclo respecto a los actuales procesos de impregnación.

    La garantía de calidad que ofrecen estos nuevos procesos, en cuanto al cumplimiento de los niveles de impregnación exigidos en cada caso, hacen que esta nueva tecnología  represente un avance importante dentro del sector de la madera, porque pone en manos de arquitectos, diseñadores o, incluso, de las Administraciones competentes, las herramientas precisas para superar las barreras que obstaculizan el cumplimiento de las actuales normativas  de protección de la madera cuando su uso se destina al mobiliario, la decoración y la edificación

    Bengolako Aplicaciones Industriales Avanzadas, S.L. se constituye en 2007 y su proyecto industrial la hizo en su día merecedor del calificativo de nueva empresa de base tecnológica, otorgado por la Administración Vasca. Dotada de un equipo humano con una larga experiencia en el diseño de plantas industriales y mas específicamente en la aplicación de distintas técnicas de vacío, ha colaborado con varias empresas y entidades en distintos proyectos de I+D.

    A destacar, los proyectos desarrollados con el Centro Tecnológico Neiker cuyos resultados abren unas expectativas esperanzadoras para combatir las distintas plagas que asolan algunas masas forestales, para la búsqueda de algunas terapias curativas para distintos tipos de semillas y para dotar a los embriones de algunas plantas de nuevas capacidades de resistencia ante la sequía, así como un  aumento de la productividad de los cultivos.